Más de dos millones de personas salieron a las calles de Madrid para celebrar la conquista del segundo Mundial de la historia de la selección española, en una multitudinaria fiesta que convirtió a la capital en el epicentro del fútbol mundial.
Los campeones fueron recibidos oficialmente por los Reyes de España y posteriormente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, antes de recorrer la ciudad en un autobús descapotable acompañado por una marea de aficionados hasta la Plaza de Cibeles, donde tuvo lugar el acto central de las celebraciones.
El homenaje estuvo marcado por un ambiente festivo, con actuaciones musicales y la presentación individual de los jugadores, entre ellos el capitán Rodri, elegido mejor jugador del Mundial, y Ferran Torres, autor del gol que dio el título a «La Roja» en la final.
Durante el acto, el seleccionador Luis de la Fuente agradeció el respaldo de la afición y destacó el valor del trabajo colectivo: «Gracias, España, por vuestro apoyo. Este éxito también es vuestro. No lo olvidéis: juntos somos más fuertes. ¡Viva España!»
La celebración concluyó con un emotivo homenaje a la aficionada María Caamaño y puso el broche de oro a una jornada histórica que quedará grabada en la memoria del fútbol español.

