El tráfico marítimo a través de los estrechos de Bab el-Mandeb y Ormuz registró una notable disminución tras el recrudecimiento de las tensiones de seguridad provocado por los ataques reivindicados por los hutíes contra instalaciones petroleras saudíes en la costa del mar Rojo, aumentando la preocupación por el suministro energético mundial.
Según datos de la firma de seguimiento marítimo Kpler, solo 11 buques cargados con materias primas cruzaron el estrecho de Bab el-Mandeb el domingo, una de las cifras más bajas de los últimos meses.
La situación ha llevado a las grandes navieras a extremar la cautela, revisar sus rutas y asumir mayores costes de seguro.
Al mismo tiempo, el tránsito por el estrecho de Ormuz continuó en niveles reducidos, con menos de diez embarcaciones diarias al inicio de la semana, pese a la disminución de la tensión militar entre Estados Unidos e Irán.
Esta ralentización del tráfico ha impulsado las tarifas del transporte de petróleo en Oriente Medio, Europa y África hasta sus niveles más altos en dos meses, mientras los mercados temen que dos de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo y gas sufran interrupciones simultáneas.
Entre los buques que atravesaron Bab el-Mandeb figuraban varios petroleros de gran tamaño con destino a puertos asiáticos, especialmente en China, transportando crudo procedente de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Rusia, aunque bajo estrictas medidas de precaución.
Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, anunció que el grupo atacó instalaciones de Saudi Aramco en las ciudades saudíes de Jazan y Yanbu, en una escalada que incrementa la presión sobre el comercio internacional, las cadenas de suministro y los costes del transporte marítimo.

