El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, aseguró este viernes que Madrid mantuvo abiertos los canales de comunicación con Rabat desde el inicio de la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Albares defendió que la coordinación con Marruecos fue determinante para gestionar la llegada masiva de migrantes y facilitar el retorno de miles de personas a sus puntos de origen.
Según el ministro, esta cooperación también contribuyó a impedir un nuevo intento de entrada colectiva que estaba previsto para el 15 de agosto.
Albares subrayó que el diálogo con las autoridades marroquíes sigue siendo necesario para evitar que se repitan episodios similares y destacó la cooperación bilateral en materia de migración y seguridad.
En contraste, el jefe de la diplomacia española expresó su malestar por la falta de solidaridad que, a su juicio, mostró el Gobierno italiano durante la crisis. Albares consideró que la posición de Roma no se corresponde con el espíritu de cooperación dentro de la Unión Europea y recordó que España ha respaldado a Italia en anteriores situaciones relacionadas con la presión migratoria.
Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, coincidió en destacar la colaboración con Marruecos durante los días 30 y 31 de julio, cuando se produjo la llegada masiva de migrantes a Ceuta. Según Marlaska, las autoridades de ambos países mantuvieron una coordinación constante para facilitar los retornos.
El ministro también puso en valor la cooperación marroquí en la lucha contra la inmigración irregular, señalando que las autoridades del país vecino han impedido miles de intentos de salida por vía marítima hacia las costas españolas.

