El Gobierno de Abdelmadjid Tebboune anunció este jueves la ruptura de relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos, después de acusar a Abu Dabi de mantener una serie de actuaciones que Argel considera provocadoras y hostiles.
La decisión fue comunicada al embajador emiratí en Argel, al que se concedió un plazo de 48 horas para acatarla. Argel afirmó que había agotado previamente las vías diplomáticas para preservar la relación bilateral.
Desde Emiratos, el asesor diplomático del presidente, Anwar Gargash, respondió sin mencionar directamente a Argelia, defendiendo una diplomacia basada en la claridad, la comunicación y la gestión racional de los intereses.
A su juicio, las relaciones entre Estados no deben quedar condicionadas por tensiones internas ni por mensajes ambiguos.
La ruptura se produce tras varios meses de deterioro de los vínculos. En febrero, Argelia inició además los procedimientos para cancelar el acuerdo de servicios aéreos vigente desde 2013, mientras aumentaban las críticas contra Emiratos en medios argelinos y desde sectores oficiales.
El trasfondo de la crisis también tiene una dimensión económica. Emiratos mantiene inversiones relevantes en los sectores industrial y energético argelinos, por lo que la ruptura diplomática abre interrogantes sobre el futuro de una relación que hasta ahora combinaba intereses políticos, regionales y económicos.
La evolución de las próximas semanas permitirá determinar si la decisión argelina supone una ruptura duradera o el inicio de una nueva fase de tensión entre dos países que habían mantenido una relación estratégica en distintos ámbitos.

