La cumbre extraordinaria de la Unión Africana sobre prevención y resolución de conflictos, celebrada los días 29 y 30 de agosto en Luanda, concluyó con orientaciones que coinciden en varios aspectos con la visión defendida por Marruecos.
Entre las principales prioridades figuran la prevención de conflictos, el refuerzo de los mecanismos africanos existentes y la vinculación entre paz, seguridad y desarrollo, evitando la creación de estructuras paralelas.
Marruecos subrayó la necesidad de actuar sobre las causas profundas de las crisis —económicas, sociales, institucionales, climáticas y humanitarias— mediante sistemas eficaces de alerta temprana, mediación y diplomacia preventiva.
Este enfoque coincide con el Proceso de Tánger, que apuesta por el desarrollo humano, el empleo juvenil, la seguridad alimentaria e hídrica y las infraestructuras como instrumentos para consolidar la estabilidad.
La cumbre también reafirmó la responsabilidad primordial del Consejo de Seguridad de la ONU en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, en línea con la posición de Rabat.
Por último, los participantes destacaron la necesidad de garantizar una financiación sostenible para convertir estas prioridades en acciones concretas y reforzar la prevención, la mediación, la reconstrucción y el desarrollo en el continente.

