Las autoridades marroquíes anunciaron este lunes la desarticulación de una célula terrorista integrada por 10 presuntos extremistas distribuidos en siete ciudades del país, frustrando un plan de atentados que, según la investigación, se encontraba en una fase avanzada de preparación.
La operación, llevada a cabo por la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ) con información de inteligencia de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), permitió detener a los sospechosos, entre ellos un menor de edad y un condenado previamente por delitos de terrorismo.
Durante los registros, las fuerzas de seguridad incautaron armas blancas, uniformes militares, documentos con instrucciones para fabricar artefactos explosivos, así como material digital con juramentos de lealtad a Daesh y amenazas de cometer atentados en Marruecos.
Además, en un almacén de la ciudad de Inzegan fue localizada una camioneta modificada, junto con bombonas de gas, ollas a presión, sustancias químicas y otros materiales que presuntamente iban a ser utilizados para preparar explosivos, lo que obligó a evacuar la zona mientras especialistas inspeccionaban el lugar.
Según las investigaciones preliminares, los integrantes de la célula habían jurado lealtad al líder de Daesh y recibían instrucciones de la rama del grupo en la región del Sahel, repartiendo funciones entre selección de objetivos, vigilancia y adquisición de materiales para ejecutar ataques dentro del Reino.
Las investigaciones continúan bajo la supervisión de la Fiscalía especializada en terrorismo para esclarecer todas las ramificaciones nacionales e internacionales de la red.

