El debate sobre el Sáhara volvió a ocupar un lugar destacado en el ámbito político y académico español después de que varios expertos y académicos próximos a las tesis del Frente Polisario cuestionaran el cambio de posición adoptado por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2022 a favor de la iniciativa marroquí de autonomía. Durante el encuentro, uno de los participantes llegó a afirmar que el territorio podría convertirse en un «nuevo Kuwait» del noroeste de África debido a su potencial económico y a la riqueza de sus recursos naturales.
Según informó el diario El Debate, estas declaraciones se produjeron en un seminario dedicado al contexto geopolítico y económico de España, en el que participaron especialistas en Derecho y Relaciones Internacionales, además del representante del Frente Polisario en España.
Durante la jornada, el exfiscal Anticorrupción de Alicante, Felipe Briones, sostuvo que el respaldo del Ejecutivo español al plan de autonomía marroquí supuso una ruptura con la línea mantenida tradicionalmente por Madrid y cuestionó que esa decisión hubiera contado con un amplio respaldo institucional. Asimismo, volvió a plantear el debate sobre la responsabilidad histórica de España respecto al territorio, apoyándose en precedentes como Timor Oriental y Namibia.
Por su parte, el profesor de Relaciones Internacionales Carlos Echeverría defendió que la prolongación del conflicto impide aprovechar el potencial económico de la región y aseguró que el Sáhara podría convertirse en un «pequeño Kuwait» si sus recursos naturales fueran explotados en un entorno de estabilidad. También criticó algunas posiciones de Marruecos en materia territorial.
En la misma línea, el profesor Antonio Alonso abordó la delimitación marítima en las aguas próximas a las Islas Canarias, destacando el creciente valor estratégico de esa zona por sus recursos energéticos y minerales. Mientras tanto, el representante del Polisario en España reclamó que el Gobierno español retome su anterior postura favorable a un referéndum de autodeterminación bajo el paraguas de Naciones Unidas.
Pese a estas críticas, la posición oficial del Ejecutivo español permanece inalterada. Desde marzo de 2022, Madrid considera la iniciativa marroquí de autonomía como la propuesta «más seria, realista y creíble» para resolver el contencioso, una decisión que abrió una nueva etapa en las relaciones entre España y Marruecos y favoreció un notable fortalecimiento de la cooperación bilateral en ámbitos como la seguridad, la economía, la migración y la inversión.
El resurgimiento de este debate refleja que la cuestión del Sáhara continúa generando división en determinados sectores políticos y académicos españoles. Sin embargo, la política del Gobierno parece responder cada vez más a consideraciones estratégicas y de interés nacional que a las presiones ideológicas, consolidando una relación con Marruecos basada en la cooperación y la estabilidad regional.

