Portugal vuelve a estudiar la posibilidad de establecer una conexión eléctrica submarina directa con Marruecos, un proyecto cuyo avance dependerá de la participación de inversores privados o de la obtención de financiación europea.
La ministra portuguesa de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, señaló que Lisboa mantiene conversaciones con Rabat y está actualizando los cálculos sobre el coste y la viabilidad de la infraestructura, cuya inversión fue estimada en el pasado en alrededor de 1.000 millones de euros.
El proyecto permitiría conectar directamente las redes eléctricas de ambos países mediante un cable submarino, ofreciendo a Portugal una vía adicional de suministro energético al margen de su actual dependencia de las interconexiones con España.
Carvalho defendió la utilidad estratégica de esta alternativa a raíz del apagón que afectó a la península ibérica en abril de 2025.
Según la ministra, aquel episodio evidenció la necesidad de contar con conexiones alternativas capaces de mantener el suministro cuando una parte de la red regional queda afectada.
Sin embargo, Lisboa todavía no ha dado luz verde a la ejecución. El elevado coste de la infraestructura obliga a completar los estudios técnicos y económicos y a identificar fuentes de financiación antes de avanzar.
La iniciativa también podría tener implicaciones regionales, ya que Portugal y España forman parte del mercado eléctrico ibérico.
La eventual conexión directa con Marruecos añadiría una nueva ruta energética en el entorno del Atlántico y podría modificar parcialmente el actual esquema de interconexiones de la península.

