Las acusaciones formuladas en España para atribuir a Marruecos algún grado de responsabilidad en la entrada masiva de personas en Ceuta vuelven a quedar cuestionadas tras conocerse nuevos documentos internos de los servicios de inteligencia españoles.
Según estas comunicaciones, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ya había detectado el 29 de julio, un día antes de la llegada masiva a la ciudad, diversas convocatorias difundidas en redes sociales que animaban a desplazarse hacia Ceuta y tratar de acceder a su territorio.
La información recopilada por los servicios españoles apuntaba a la existencia de grupos en redes sociales con hasta 180.000 integrantes, en los que se difundían mensajes sobre posibles entradas a nado y a través de la valla fronteriza.
Los documentos señalan además que estas advertencias fueron trasladadas a responsables españoles, entre ellos el entorno de la Delegación del Gobierno en Ceuta y los servicios de información, pero también a organismos de seguridad e inteligencia marroquíes, como la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) y la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED).
El contenido de estas comunicaciones adquiere especial relevancia en el debate sobre el origen de la crisis, ya que apunta a que las movilizaciones a través de las redes sociales habían sido detectadas por las autoridades españolas antes de producirse la llegada masiva.
Desde entonces, distintas versiones han señalado a Marruecos, aludiendo a supuestas facilidades para el desplazamiento de personas, una posible organización previa o una eventual permisividad deliberada de las autoridades.
Sin embargo, hasta el momento no se ha aportado una prueba concluyente que demuestre que el Estado marroquí ordenara o coordinara la entrada masiva.
Los nuevos documentos vuelven así a situar el papel de las redes sociales en el centro del debate y podrían obligar a revisar algunas de las interpretaciones difundidas sobre el origen y la preparación de aquellos acontecimientos en Ceuta.

