Marruecos ha comunicado a varios eurodiputados su compromiso de readmitir a todas las personas que entraron en Ceuta los días 30 y 31 de julio, incluidos ciudadanos marroquíes, menores no acompañados y nacionales de terceros países, al tiempo que ha asegurado que sus investigaciones están centradas en esclarecer las causas de la crisis y determinar a los actores implicados.
El posicionamiento figura en una carta fechada el 14 de septiembre y enviada por la misión marroquí ante la Unión Europea y la OTAN a varios miembros del Parlamento Europeo, un día antes del debate celebrado en Estrasburgo sobre la entrada de cerca de 80.000 migrantes en Ceuta y antes de la votación prevista sobre una resolución relativa a la crisis.
Según Europa Press, la misiva fue recibida por eurodiputados del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), mientras que no habría llegado a representantes del Partido Popular, Vox, Sumar, Compromís, Podemos y el Bloque Nacionalista Galego.
Rabat señala que el objetivo de la carta es exponer la posición de Marruecos, aclarar las circunstancias que rodearon los acontecimientos y contribuir de forma constructiva al debate europeo.
En este contexto, afirma que las autoridades marroquíes trabajan para identificar las «causas y actores» implicados y apunta al papel de la desinformación difundida a través de las redes sociales, así como a la actuación de redes dedicadas al tráfico de migrantes y la trata de seres humanos.
La misión marroquí cuestiona además qué interés tendría Marruecos en provocar una crisis con España y la Unión Europea en un momento en que la UE constituye su principal socio y las relaciones bilaterales atraviesan una etapa de creciente cooperación.
También rechaza la hipótesis de que el Reino hubiera provocado deliberadamente una crisis migratoria coincidiendo con la celebración del Día del Trono, debido a la importancia simbólica de esta fecha para el país.
Marruecos sostiene asimismo que la llegada de decenas de miles de personas en un periodo muy reducido, entre ellas migrantes que intentaban cruzar el Mediterráneo poniendo en riesgo sus vidas, no puede ser gestionada mediante el uso de fuerza letal, que, según la posición expresada por Rabat, no constituye un instrumento ni una solución para hacer frente a los flujos migratorios.
En la parte final de la misiva, Marruecos reafirma sus compromisos con España y la Unión Europea y subraya su disposición a mantener una cooperación estrecha con sus socios europeos para abordar la crisis.

