El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró una emergencia nacional relacionada con el suministro de fertilizantes fosfatados, una medida que permitirá suspender temporalmente parte de los aranceles antidumping y compensatorios aplicados durante los últimos años a las importaciones procedentes de Marruecos.
La decisión responde a la insuficiencia de la producción nacional para abastecer la demanda del sector agrícola estadounidense, especialmente de cara a la próxima campaña agrícola.
La suspensión de los gravámenes tendrá una vigencia de ocho meses o hasta que finalice la situación de emergencia.
La medida favorece el regreso del Grupo OCP, líder mundial en la producción de fosfatos y fertilizantes, al mercado estadounidense.
La empresa marroquí celebró la decisión y destacó que confirma el papel de Marruecos como un socio estratégico y fiable para garantizar la seguridad alimentaria mundial.
En un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y las interrupciones en las cadenas internacionales de suministro de materias primas esenciales para la fabricación de fertilizantes, OCP ha reforzado su capacidad de producción gracias a su control de toda la cadena industrial y a que Marruecos concentra cerca del 70 % de las reservas mundiales de fosfato.
El renovado interés internacional por el fosfato marroquí también se refleja en la reciente visita de una delegación oficial japonesa al complejo industrial de Jorf Lasfar, con el objetivo de asegurar un suministro estable para Japón.
Con estas iniciativas, Marruecos consolida su posición como uno de los principales actores mundiales en el suministro de fertilizantes y un socio clave para la estabilidad de los mercados agrícolas internacionales.

