España pidió este miércoles a la Unión Europea adoptar un enfoque más equilibrado en materia de seguridad fronteriza, al considerar que los países del sur necesitan un nivel de apoyo político y financiero similar al destinado a afrontar los desafíos que afectan a los Estados miembros en las fronteras oriental y septentrional.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, afirmó antes de participar en la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE en Dublín que la protección y estabilidad de las fronteras meridionales constituye una responsabilidad compartida.
En este sentido, reclamó reforzar la solidaridad entre los Estados miembros ante las presiones migratorias, los retos de seguridad y las distintas crisis fronterizas.
Albares destacó que España ha proporcionado en los últimos años apoyo político, financiero y operativo a sus socios para hacer frente a diferentes crisis.
A su juicio, este compromiso colectivo también debe reflejarse en las negociaciones sobre el próximo presupuesto plurianual europeo, garantizando una mayor atención a las prioridades de seguridad de los países del sur.
El ministro también alertó sobre el aumento de las llamadas «amenazas híbridas», incluidas las campañas de desinformación digital y los intentos de influir en la opinión pública a través de las redes sociales.
Asimismo, criticó la difusión de informaciones inexactas por parte de algunos actores dentro de la propia UE, al considerar que contribuyen a alimentar rumores y tensiones sobre la evolución de determinadas situaciones.
En paralelo, informes del Servicio Europeo de Acción Exterior han advertido sobre el creciente uso de herramientas digitales para manipular hechos y condicionar el debate público, mientras aumentan las voces que reclaman una mayor coordinación europea para hacer frente a las nuevas formas de guerra híbrida y a las campañas de desinformación.

