La escalada militar en torno a Irán y la crisis en el estrecho de Ormuz han disparado el coste de las importaciones energéticas de Marruecos.
Entre marzo y agosto, el Reino habría asumido un sobrecoste cercano a 2.200 millones de dólares, según datos publicados por la plataforma especializada Attaqa.
El gasóleo concentra la mayor parte del impacto, con un incremento estimado de 1.800 millones de dólares. El combustible se sitúa así como el principal factor detrás del aumento de la factura energética marroquí durante los seis meses posteriores al inicio de la crisis.
Marruecos figura entre los 32 países africanos importadores de petróleo y gas afectados por la perturbación de los mercados energéticos. En conjunto, estos países acumularon un sobrecoste de unos 21.900 millones de dólares entre marzo y agosto.
En el lado opuesto, nueve países africanos exportadores de combustibles aprovecharon el fuerte incremento de los precios internacionales para generar ingresos adicionales estimados en 21.600 millones de dólares.
La crisis de Ormuz vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de las economías africanas dependientes de las importaciones energéticas ante las grandes tensiones geopolíticas y las alteraciones de las rutas estratégicas de suministro.

