Las movilizaciones celebradas en Barcelona y otros puntos de Cataluña con motivo de la Diada han vuelto a situar en el centro del debate la actuación de las fuerzas de seguridad y la persistencia del movimiento separatista catalán.
Los enfrentamientos registrados durante algunas concentraciones provocaron numerosas reacciones entre activistas marroquíes en la plataforma X.
Varios de ellos cuestionaron el dispositivo policial y denunciaron lo que consideran un uso excesivo de la fuerza frente a determinadas protestas.
En sus comentarios, algunos defendieron que una respuesta basada exclusivamente en la seguridad no puede sustituir al diálogo político para abordar las reivindicaciones vinculadas con la identidad y el futuro de Cataluña.
El activista Salim Bekkali cuestionó la estrategia de las autoridades españolas ante las demandas separatistas y planteó si el Estado podría afrontar simultáneamente movimientos de este tipo en diferentes territorios.
En su opinión, la gestión de las tensiones territoriales requiere también soluciones políticas.
Por su parte, Abdellah Idrissi relacionó los acontecimientos de Cataluña con la política española hacia Marruecos, especialmente respecto a Ceuta y Melilla.
Sus comentarios plantearon una comparación entre la defensa de la unidad territorial española y la existencia de movimientos que cuestionan esa misma unidad dentro de sus fronteras.
La activista Lina Jawhari centró sus publicaciones en las imágenes de enfrentamientos entre manifestantes y policías y cuestionó el respeto al derecho de reunión y a la libertad de expresión.
También trasladó el debate al ámbito europeo mediante referencias a los valores fundamentales de la Unión Europea.
La cuenta «Maghribi fi Canada» incidió igualmente en la cuestión de la supuesta doble vara de medir en materia de derechos humanos. Su autor cuestionó que determinados medios, personalidades y plataformas que suelen pronunciarse sobre Marruecos no mantengan, a su juicio, la misma atención ante incidentes registrados en España.
Otro de los activistas que siguió los acontecimientos fue Ridouane Taibi, quien hizo referencia a las detenciones y a los agentes heridos durante los disturbios registrados en Barcelona.
Sus publicaciones incluyeron vídeos difundidos en X para cuestionar algunos aspectos de la intervención policial.
El debate también adquirió una dimensión identitaria a través de consignas independentistas exhibidas durante las movilizaciones. Entre ellas destacó el mensaje «MAI NO ENS FAREU ESPANYOLS», que puede traducirse como «Nunca nos convertiréis en españoles», una expresión que refleja la persistencia de una parte del movimiento separatista catalán en reivindicar una identidad diferenciada y cuestionar su pertenencia al Estado español.
Los acontecimientos de la Diada vuelven así a poner sobre la mesa una cuestión que continúa abierta en España: cómo gestionar las reivindicaciones separatistas y territoriales sin que la respuesta policial termine desplazan

