El Gobierno español ha decidido asumir el control directo de una parte del puerto de Ceuta a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, con el objetivo de instalar estructuras temporales en unos 16.000 metros cuadrados del muelle de Poniente para acoger a más de un millar de migrantes.
La decisión, firmada por el ministro Óscar Puente al amparo del artículo 73.3 de la Ley de Puertos, permite a Madrid sortear la oposición del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, que rechazó por 11 votos frente a 4 la cesión de los terrenos para este fin.
La medida evidencia la presión que soportan las autoridades españolas para gestionar las consecuencias de la última crisis migratoria y pone de manifiesto las diferencias entre el Gobierno central y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sobre la respuesta que debe darse al creciente problema de alojamiento.
Paralelamente, las autoridades preparan otro centro temporal en la zona de Los Rosales, con capacidad para unas 900 personas y situado junto a un centro educativo.
El proyecto ha provocado protestas de familias de alumnos y vecinos, lo que obligó a la intervención de las fuerzas de seguridad para restablecer la calma en la zona.
Con estas medidas, el Gobierno pretende ampliar en más de 3.400 plazas la capacidad de acogida de Ceuta, ante las consecuencias de la extraordinaria llegada de migrantes registrada a finales de julio.
Las estimaciones oficiales sitúan en alrededor de 80.000 las personas que entraron de forma irregular durante aquella crisis, entre ellas 1.612 menores no acompañados, mientras que 3.519 migrantes han optado por acogerse a programas de retorno voluntario.

