El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha descartado que Marruecos estuviera detrás de la entrada masiva de más de 72.000 personas en Ceuta el pasado 30 de julio.
En una entrevista en la Cadena SER, afirmó que ni el CNI ni las fuerzas de seguridad disponen de información que vincule a Rabat con la crisis.
Sánchez defendió que la cooperación migratoria con Marruecos es «francamente positiva» y cuestionó el supuesto interés del país vecino en provocar una situación de estas dimensiones.
Al mismo tiempo, señaló la difusión de bulos y campañas de desinformación durante la crisis, que podrían estar relacionadas con actores internacionales y sectores de la ultraderecha.
El presidente confirmó que el CNI mantuvo contactos con las autoridades ceutíes y trasladó informes de situación en los días previos, aunque aseguró que ningún aviso permitió prever una llegada masiva de tal magnitud. «Nadie predijo que íbamos a tener una avalancha de esas características», afirmó.
Sobre la situación actual, Sánchez indicó que unas 5.000 personas continúan en Ceuta, entre ellas alrededor de 1.200 menores no acompañados.
Según sus datos, el 90 % de quienes entraron irregularmente los días 30 y 31 de julio ya ha abandonado la ciudad y unas 3.200 personas han regresado voluntariamente desde el 10 de agosto.

