El Ministerio de Salud libanés informó este viernes de que el número de víctimas mortales por los ataques israelíes en Líbano asciende ya a 4.301 fallecidos y 12.199 heridos desde el 2 de marzo, fecha en la que se reanudaron los enfrentamientos entre el Ejército israelí y el movimiento chií Hezbolá, tras el estallido de la guerra con Irán.
Los bombardeos se han concentrado principalmente en el sur del país, donde Israel mantiene operaciones militares y justifica su presencia con el objetivo de crear una «zona de seguridad» para proteger las comunidades del norte de su territorio.
Por su parte, el Gobierno libanés acusa a Israel de llevar a cabo ataques indiscriminados que, según denuncia, han afectado deliberadamente tanto a civiles como a personal militar.
La escalada de violencia ha incrementado la tensión regional y ha generado nuevas fricciones diplomáticas. Teherán sostiene que las operaciones israelíes vulneran los compromisos alcanzados con Washington y advierte de que podrían poner en riesgo los esfuerzos para impulsar un proceso de paz en Oriente Próximo.

