vivió una madrugada marcada por intensos tiroteos y explosiones en distintos puntos de la capital de Níger, en el marco de un ataque armado que habría tenido como objetivo varias instalaciones estratégicas, entre ellas el aeropuerto internacional Diori Hamani y el perímetro de seguridad del palacio presidencial.
Fuentes de seguridad citadas por Reuters indicaron que hombres armados atacaron la base militar 101 e intentaron atravesar el dispositivo de seguridad establecido en torno a la sede presidencial.
Las fuerzas de seguridad lograron recuperar el control de la situación y llevaron a cabo operaciones de rastreo en diferentes zonas de la ciudad.
Según una de las fuentes, varios atacantes fueron neutralizados, mientras que otros consiguieron huir.
Testigos citados por Reuters describieron un intenso intercambio de disparos cerca del palacio presidencial y del aeropuerto internacional durante las primeras horas del sábado.
El ataque se produce en un contexto de elevada tensión en Níger, gobernado por una junta militar desde el golpe de Estado de julio de 2023 contra el presidente Mohamed Bazoum.
Desde entonces, las nuevas autoridades han reforzado sus vínculos con Rusia y reducido considerablemente su cooperación con los tradicionales aliados occidentales.
Níger, junto con Mali y Burkina Faso, forma parte de la Alianza de Estados del Sahel (AES), creada tras los sucesivos golpes militares registrados en la región.
Los tres países continúan enfrentándose a grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico.
La nueva escalada llega además en plena disputa por el control de los recursos de uranio del país, después de que las autoridades nigerinas asumieran el control de activos de la empresa francesa Orano y reasignaran recientemente varias licencias de explotación a compañías respaldadas por el Estado.

