El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, criticó al Partido Popular (PP) por lo que calificó como una posición “antimarroquí”, acusando a la formación opositora de utilizar la política exterior como instrumento de disputa interna.
Albares afirmó que la actitud del PP genera incertidumbre sobre el futuro de una relación considerada estratégica para España, especialmente en cuestiones relacionadas con el Sáhara marroquí.
Según el ministro, algunos dirigentes populares mantienen en privado posiciones diferentes a las expresadas públicamente.
La polémica se produce en un momento de consolidación de los vínculos entre Madrid y Rabat, con una cooperación reforzada en ámbitos como migración, economía, seguridad y comercio, además de la preparación conjunta del Mundial de 2030 junto a Portugal.
El debate también coincide con el endurecimiento del discurso del PP sobre inmigración y su acercamiento a algunas propuestas de Vox, lo que ha abierto interrogantes sobre la política que podría adoptar un futuro gobierno popular hacia Marruecos y sobre la continuidad de la actual asociación estratégica entre ambos países.

