Estados Unidos lanzó en la madrugada de este domingo una nueva oleada de ataques aéreos contra objetivos iraníes, en respuesta a la muerte de dos militares estadounidenses y la desaparición de un tercero tras un ataque atribuido a Irán contra una base en Jordania.
La operación marca una nueva escalada del conflicto y aumenta el riesgo de una guerra abierta en Oriente Medio.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó de que los bombardeos, ordenados por el presidente Donald Trump, buscan debilitar la capacidad militar iraní para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz y responder a las acciones de la Guardia Revolucionaria contra fuerzas estadounidenses.
Por su parte, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, acusó a Washington de incumplir el alto el fuego temporal y advirtió de que Estados Unidos pagará un alto precio por intensificar el conflicto, mientras Teherán mantiene que continuará respondiendo a las operaciones militares estadounidenses.
En paralelo, Irán aseguró haber atacado instalaciones militares vinculadas a Estados Unidos en Kuwait, Bahréin y Jordania, mientras las autoridades estadounidenses emitieron una alerta global para sus ciudadanos por el deterioro de la seguridad en Oriente Medio.
La creciente confrontación, que se desarrolla en torno al estratégico estrecho de Ormuz, sigue alimentando la preocupación internacional por sus posibles consecuencias sobre la estabilidad regional y el suministro mundial de energía.

