Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra instalaciones militares iraníes, alcanzando cerca de 140 objetivos, entre ellos bases de misiles, drones, depósitos de municiones y centros de mando, según informó el Comando Central estadounidense.
La escalada se produce después de un ataque contra un buque portacontenedores en la región y en medio del cierre del estrecho de Ormuz anunciado por Irán, que advirtió que la vía marítima permanecerá bloqueada hasta el fin de la intervención militar estadounidense.
Mientras Washington exige el cese de los ataques contra la navegación y la reapertura del estrecho, Omán mantiene contactos con Teherán para intentar reactivar las negociaciones y reducir la creciente tensión en la región.

