Irán dio comienzo este viernes a una semana de ceremonias fúnebres en honor al líder supremo Ali Jameneí, cuyo funeral fue aplazado durante cuatro meses debido al conflicto regional desencadenado tras la escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Las autoridades iraníes prevén una participación masiva, con hasta 20 millones de personas en los actos de despedida, considerados entre los mayores de la historia del país. Las exequias se desarrollarán bajo un amplio dispositivo de seguridad y con la asistencia de altas autoridades y delegaciones internacionales.

